En el caso de que Foucault hubiera tenido intenciones ontológicas, podría haber afirmado, en efecto, que todo lo verdaderamente existente era de la naturaleza de los relámpagos.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.
En lo que respecta a Sartre, durante su vida permaneció fiel a su manera de vivir la libertad sin fondo. Para él, la nada de la subjetividad no era ningún abismo que arrastrara hacia abajo, sino una fuente que mana hacia arriba, un excedente de fuerza de negación contra todo lo envolvente.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.
Wittgenstein vacunó al mundo anglo-americano con la locura de la diferencia ontológica incitando a empíricos precríticos a sorprenderse no de cómo es el mundo, sino de que eso es el mundo. Al mismo tiempo contagió a la filosofía continental con un nuevo pensamiento estilístico de precisión que provocó florecientes erupciones en los círculos de la escuela analítica. Todo parece indicar que, entre tanto, ambas partes están a punto de superar la fase de las primeras reacciones inmunológicas.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault...*
Si despojamos al concepto de superhombre de su factor religioso-genial, llegamos automáticamente al concepto de sociedad de aprendizaje.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.
El lema liberal ya clásico del laissez-faire se explicita en el moderno chupar y dejar chupar […] ¿No podría ocurrir que fuera inminente una época en la que quien no quiera hablar de vampirismo también debería callar sobre filosofía? Si esto se hiciera realidad,/sería en todo caso el momento de una segunda oportunidad para Marx.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.
Pero de Kierkegaard se puede aprender que el historicismo es un truco para alcanzar, a mitad de precio, el punto de vista de la postmetafísica. Para Kierkegaard, el pensamiento radical no es la criatura de su tiempo; es la adhesión al instante fechado.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.
Schopenhauer fue el primer filósofo de categoría en darse de baja de la iglesia occidental de la razón.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.
Hegel, tanto en sueños como en la realidad, se habría presentado al conquistador y legislador Napoleón con la frase: «Soy tu acción hecha pensamientos». Esto significa nada menos que la historia política del mundo, “en lo principal”, había entrado en su recta final gracias al establecimiento del Estado de derecho burgués postrevolucionario.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.
La misión de Fichte como pregonero, descubierta y justificada por él mismo, tenía sus raíces en el principio de su filosofía misma, según la cual, la aprehensión de la libertad significa poco menos que una resurrección desde el reino de los muertos, de esos muertos que somos, en opinión de Fichte, mientras, aturdidos por la apariencia del ser objetivo e independiente que se halla frente a nosotros, vamos viviendo idolatrando la realidad exterior. A los ojos de este furibundo maestro de la libertad, el mundo burgués, en su totalidad, es un reino de muertos.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.
La Pax kantiana aúna la sociedad mundial de los seres racionales, por decirlo así, como en una iglesia minimalista […] En su religión civil, los santos deben convertirse en jurisconsultos y los héroes en parlamentarios.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.
Fue misión del desarrollo de la ciencia en la temprana Edad Moderna conducir por canales institucionales esos impulsos «fáusticos» cuyas formas incultas desembocan en la típica charlatanería moderna. No es ninguna casualidad que uno de los deseos más importantes de Leibniz como organizador de la ciencia fuera conducir por canales suprapersonales el progreso de los conocimientos mediante la fundación de academias. Donde hubo magia, ésta habrá de convertirse en politecnia.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.
Si la historia de la intelectualidad de los últimos siglos fuera un informe sobre las coyunturas del absurdo, el lugar de Pascal en ella estaría asegurado para siempre. Él es el primero entre los notarios filosóficos de la desesperación moderna.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.
Tras el redescubrimiento de las teorías de Bruno acerca de los logros de la «fantasía» como constituyente del mundo, la inclinación indolente de los historiadores de las ideas a construir todo el pensamiento moderno a partir de Descartes se vuelve más dudosa que nunca.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.
Si el nombre de Descartes permaneció indiscutido en el transcurso de las épocas se debió sobre todo a que simboliza, como casi ningún otro, el triunfo de los ingenieros frente a los teólogos.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.
Sin duda, desde Sócrates y Platón, la filosofía persigue el retorno de la lucidez, del desencanto. Con ello, las escuelas nuevas se oponen a los hábitos de ese estado de semivigilia presente desde tiempos inmemoriales. La sensatez sigue siendo el estado más moderno y más improbable; los antiguos éxtasis colectivos siguen sin perder su poder. Verdaderamente, los filósofos atenienses no sólo tenían detrás a sus colegas arcaicos, chamanes y iatromantes, a los curanderos y adivinos de los siglos de la antigua Grecia, sino también a los rapsodas homéricos y a los teólogos-poetas de los cultos dionisíacos. Romper con ellos fue la misión histórica de la filosofía.
Peter Sloterdijk, Temperamentos filosóficos. De Platón a Foucault.